Las altas temperaturas pueden afectar directamente al rendimiento de tu impresora UV. Cuando la temperatura ambiente es demasiado elevada, pueden verse alteradas la viscosidad de la tinta, la estabilidad del cabezal de impresión y la presión de vacío. El resultado: obstrucciones en las boquillas, pérdida de color o goteo de tinta.
A continuación, te mostramos las cuatro causas principales y las soluciones más efectivas.
🔥 Cambios en la viscosidad de la tinta
Las tintas UV están formuladas para trabajar de forma óptima dentro de un rango de temperatura determinado (normalmente entre 20 °C y 25 °C).
¿Qué ocurre?
Cuando la temperatura aumenta, la tinta se vuelve más fluida y su viscosidad disminuye.
→ Consecuencia:
El cabezal de impresión deja de controlar correctamente el flujo de tinta. Esto puede provocar formación de gotas, variaciones de presión y aparición de burbujas de aire en los conductos de tinta.
🌡️ Secado prematuro de la tinta
Las lámparas UV generan calor durante el proceso de impresión. Si a esto se suma una temperatura ambiente elevada, se acelera la evaporación de algunos componentes de la tinta.
¿Qué ocurre?
La tinta puede formar una fina película directamente sobre la placa de boquillas del cabezal de impresión o en los dampers, o espesarse antes incluso de ser expulsada.
→ Resultado:
Las boquillas pueden obstruirse, incluso justo después de completar un ciclo de limpieza.
🌀 Efecto sifón y presión negativa inestable
Muchas impresoras UV utilizan un sistema de vacío para mantener un suministro de tinta estable y equilibrado hacia el cabezal de impresión.
¿Qué ocurre?
El aire caliente se expande. Esta expansión térmica dentro de los depósitos o conductos de tinta puede modificar los valores de presión negativa.
→ Resultado:
La tinta puede retroceder desde el cabezal de impresión, provocando ausencia de color, o, por el contrario, comenzar a gotear de forma descontrolada sobre el material que se está imprimiendo.
⚙️ Sobrecalentamiento del cabezal de impresión
Durante el funcionamiento, los cabezales de impresión generan calor debido al efecto piezoeléctrico. Cuando la temperatura ambiente ya es elevada, el cabezal puede superar su temperatura óptima de trabajo.
→ Consecuencia:
Esto puede provocar obstrucciones o modificar de forma importante el tamaño de las gotas de tinta expulsadas, afectando a la calidad de impresión e incluso impidiendo la correcta salida de tinta.
✅ Cómo proteger tu impresora UV del calor del verano
🧊 Controla las condiciones ambientales (¡es fundamental!)
- Mantén la temperatura ambiente por debajo de 26 °C; lo ideal es entre 22 °C y 24 °C.
- Mantén una humedad relativa entre el 40 % y el 60 %.
- Se recomienda encarecidamente utilizar aire acondicionado para mantener unas condiciones estables.
🔧 Ajusta los calentadores del cabezal de impresión
Muchas impresoras UV incorporan calentadores para mejorar el comportamiento de la tinta durante los meses fríos.
Si la temperatura ambiente alcanza los 30 °C:
→ Reduce la temperatura de calentamiento entre 1 y 2 °C para evitar el sobrecalentamiento de la tinta.
🧽 Aumenta la frecuencia de limpieza automática
- Realiza purgas automáticas con mayor frecuencia.
- Reduce los intervalos de limpieza del limpiador del cabezal.
→ Esto evita la formación de películas de tinta en la placa de boquillas y en los dampers.
🚀 Realiza una purga manual antes de trabajos largos
Antes de comenzar una producción de larga duración:
- Realiza una purga breve.
- Comprueba el estado de las boquillas mediante un test de inyectores.
→ Así estabilizarás el cabezal de impresión antes de iniciar una tirada larga.
Si, a pesar de mantener unas condiciones de trabajo óptimas, los problemas persisten, ponte en contacto con nuestro servicio técnico. Estaremos encantados de ayudarte.


